Descubre las Tierras de Ordás
“Fue un verano de hace más de cuarenta años cuando me asomé por primera vez a las Tierras de Ordás.
Por la noble tierra de Ordás
Un recorrido por los orígenes, la memoria y la evolución histórica del antiguo Concejo de Ordás.
Los orígenes de Ordás
El antiguo y histórico Concejo de Ordás, hoy repartido entre los municipios de Santa María de Ordás y Las Omañas, se asentó en un enclave estratégico formado por la confluencia de los ríos Omaña y Luna. Su trayectoria histórica se remonta al alto Medievo, cuando el avance cristiano consolidó este territorio de montaña y ribera.
La referencia documental más antigua destacada por la tradición histórica sitúa el Valle de Ordás ya delimitado en el año 875, dentro del ámbito de influencia de la Iglesia de Oviedo. Sin embargo, la historia del territorio hunde sus raíces aún más atrás, en las comunidades astures vinculadas a la cultura castreña, que dejaron huella en distintos topónimos y asentamientos defensivos.
Lugares como El Castrillón de Pedregal o los castros de Adrados, San Julián de Mataluenga y el valle de San Vicente evocan ese poblamiento primitivo que abrió paso, poco a poco, a formas más estables de vida y organización del territorio.
Iglesia, nobleza y organización del territorio
Tras la repoblación y la fijación de límites por parte de los reyes asturianos, la gestión de Ordás quedó en manos de la Iglesia medieval y de la nobleza local. En ese contexto, Alfonso III desempeñó un papel destacado en la reorganización patrimonial del territorio, favoreciendo monasterios, abadías e iglesias con distintas donaciones.
Entre esas referencias históricas aparecen la villa de San Martino de la Falamosa, la abadía de Tuñón y el monasterio de San Juan Bautista, identificado por algunos estudios con Santibáñez de Ordás. También figura la iglesia de San Félix de Pedregales, vinculada a un patrimonio relevante dentro del espacio histórico ordasense.
Esta red de posesiones e instituciones refleja la importancia del territorio en la articulación política, social y religiosa del noroeste peninsular durante los siglos medievales.
Ordás dentro del Estado de Luna
A partir del siglo XV, la expansión del Estado de Luna incorporó el territorio de Ordás a la gran red patrimonial de los Quiñones. El señorío quedó asociado a la casa y la torre de Ordás, dentro del proceso de consolidación del poder nobiliario en la montaña leonesa.
La documentación conservada permite seguir con bastante precisión esta evolución. A finales del siglo XV, los Reyes Católicos notificaban ya el relevo sucesorio de la casa de Luna, y durante el siglo XVII el concejo seguía bajo la órbita señorial de los condes, que mantenían capacidad para nombrar jueces y supervisar la administración local.
Incluso en el siglo XIX aún se recogían en fuentes geográficas de la época algunas de esas prerrogativas, testimonio de la prolongada huella institucional del condado sobre la tierra de Ordás.
Claves históricas
Raíz antigua
El territorio conserva memoria de asentamientos castreños y de un poblamiento muy anterior a la organización medieval del concejo.
Identidad histórica
Ordás aparece como una tierra ligada a sus tradiciones, a su paisaje y a la continuidad del legado de sus mayores.
Peso señorial
La vinculación con el Estado de Luna marcó durante siglos la estructura institucional y jurisdiccional del antiguo concejo.
Texto adaptado para web a partir del artículo de Enrique Alonso Pérez publicado en Diario de León.











